Siempre se trata de ti:
Hoy salí al bosque, al cerrito verde detrás de mi casa; salí a buscar una flor que me recordará a ti, por suerte encontré muchas y pasé largo rato arrojado en el pasto pensando en nosotros. Llevo harto tiempo visitando este lugar, meditando largas horas, llevando un libro en el brazo buscando la compañía del que escribe, esta vez ya no me siento tan sólo. Quizás tampoco me había dado cuenta, de lo importante que se vuelve esto. Sentir querer vivir la vida, por que un vínculo lo es todo, preciado y tierno a la vez, sentir lindo.
Pensando en ti, un amor que hace bien, un amor para crear.
No me voy a ningún lado, en el bosque oscuro converso largas horas con una serpiente vieja.
Sólo quedan mis raíces, un gran árbol mirando de muy cerca al Sol, buscando luz.
Te entregaré un tesoro, te lo daré todo.
Hombre de corazón delicado, y sin embargo, firme como una roca. Me atrevo a mirarte hasta quemarme los ojos, para que el mismo invisible magnetismo nos influya vigorosamente.
Gozando plenamente con este espíritu juvenil tan culto; y aún tan maleable. No me está concedido a menudo este placer.
Y soy ambos, sintiendo intenso siempre. Subiendo juntos este camino, del despertar.
Nuestras conversaciones nos transformarán, a veces polémicas, ofensivas; otras veces dulces, pero siempre sinceras. Porque es el corazón del hombre, liviano y sin ataduras, lo que nos ayuda a ver con claridad como la naturaleza se llena de esplendor.
Cuando más ahondaba en él espíritu de mi joven amigo, más me dolía saber que un hombre que tanto prometía, alguna vez estuviera lejos de este Mundo.
Este moderno espíritu, alejado de la realidad es lo que amo, la naturaleza humana incontaminada coincidente con la mía.
lunes, 18 de noviembre de 2019
domingo, 17 de noviembre de 2019
Somos simples
Hoy recordé un día en que te había conocido siendo otro, aunque ha pasado tiempo también te encuentro en esta vida, sigues siendo amable, sigues teniendo el corazón como un flor, ya no puedo dejar de mirarte, por un largo tiempo, está vez estoy preparado, para escuchar todas tus canciones. Tengo el corazón mojado, tengo el corazón latiendo fuera de mi pecho. Hoy te conocí distinto, hoy te conocí más cerca, más profundo; y me canso un poco porque no entiendo las reglas, ni los límites, ni las normas establecidas y esas cosas que la sociedad cree que es lo normal, en el amor es distinto, en el amor es fuerte.
En el amor es distinto:
¿Qué es lo que simplemente no puedo dejar de amar en ti?; he encontrado algo nuevo, esto que desconocía, invítame a escuchar un disco, y dejarnos llevar. Me gusta esto, a veces no puedo hablar, como un tonto. Mostrando una pequeña parte, que puede tornarse intensa, una sensación que quema, un escalofrío liviano. Siento distinto, ahora sólo quiero todo, de ti.
Ya no me queda nada, ya no me queda nada, soy como un vago, con un lápiz soy feliz, tú cantas y escribes canciones, eso es todo lo necesario, eso es todo lo necesario. Somos espíritus libres, corremos de un lugar a otro, no busco nada, no busco nada, aún así te encontré, ¿Cómo es que significa tanto para mí?
Por la mañana hago lo mismo siempre, por las mañanas me levanto sola, me visto despacio, como algo rápido y alimento a mi gato. Tengo un trabajo que me gusta y puedo vivir con eso, he aprendido a querer algo más que las flores, quiero escapar, quiero escapar, te he encontrado, dame la mano por siempre, aunque sea sólo el mejor de los sueños.
No me quiero tanto, quedar callada. A veces hablo en un idioma extraño, a veces hablas en tú propio idioma, aún así me mezclo contigo y sin poder decir tanto, habito en el mismo mundo, despacio, sigue más despacio, que es intenso, con cuidado.
En el amor es distinto:
¿Qué es lo que simplemente no puedo dejar de amar en ti?; he encontrado algo nuevo, esto que desconocía, invítame a escuchar un disco, y dejarnos llevar. Me gusta esto, a veces no puedo hablar, como un tonto. Mostrando una pequeña parte, que puede tornarse intensa, una sensación que quema, un escalofrío liviano. Siento distinto, ahora sólo quiero todo, de ti.
Ya no me queda nada, ya no me queda nada, soy como un vago, con un lápiz soy feliz, tú cantas y escribes canciones, eso es todo lo necesario, eso es todo lo necesario. Somos espíritus libres, corremos de un lugar a otro, no busco nada, no busco nada, aún así te encontré, ¿Cómo es que significa tanto para mí?
Por la mañana hago lo mismo siempre, por las mañanas me levanto sola, me visto despacio, como algo rápido y alimento a mi gato. Tengo un trabajo que me gusta y puedo vivir con eso, he aprendido a querer algo más que las flores, quiero escapar, quiero escapar, te he encontrado, dame la mano por siempre, aunque sea sólo el mejor de los sueños.
No me quiero tanto, quedar callada. A veces hablo en un idioma extraño, a veces hablas en tú propio idioma, aún así me mezclo contigo y sin poder decir tanto, habito en el mismo mundo, despacio, sigue más despacio, que es intenso, con cuidado.
¿Puedo escribirte todos los días?
Algo sagrado, algo único, algo divino y algo perdido.
Creo que es difícil. Ha pasado tiempo, ha pasado tiempo.
¿Cómo esque debo amar a las flores?
Quiero ser cuidadoso, quiero ser amable, decir las palabras justas.
Tomar con cuidado, de tú rostro, de tus labios, beberte de forma interminable.
Esto está lleno de oro, este camino bordado de flores, tú corazón un ramo divino.
Te habito estando desquiciado, aprendiendo de a poco, el amor que se desborda.
Es más fácil, entrar desnudos, ser sinceros.
La sensibilidad como reliquia abundante, los corazones se alimentan de vino.
Una sonrisa amable, que alimenta al Mundo, un beso es preciado.
Cada persona es una estrella, hoy mi estrella iluminado parejo.
Quiero quedarme aquí por mucho tiempo.
No tengo prisa, no tengo prisa, un té es lo último que tomo en el día. Disfrutándose; un beso es tanto, un beso es todo. Hoy eres el único Sol en este Cielo, un pájaro te sigue de cerca, un pájaro te enseña a volar.
"La inocencia interminable, es parte de este Mundo, sentir lindo. Con una vela en medio del bosque oscuro, te miro".
jueves, 14 de noviembre de 2019
Una canción para esta temporada
Sin límites a veces descarados, una emoción desbordante, descubrir lo que tienes bien adentro, sin decoros, sin máscaras.
¿Hasta dónde podremos alcanzarnos?
Es distinto, ahora es distinto;
si la vida fuera entre nosotros un ocaso,
despacio, con el corazón en la mano,
aunque fuera suficiente estar aquí,
siempre entre nosotros,
construir una historia interminable,
te descubro, amor primordial,
un lugar brillante, un jardín lleno de flores.
Me di cuenta, ¡¿Qué te voy a decir a ti que eres reflejo exacto de lo que pienso?! Ya esta carta es distinta para que no intentes lo contrario, puede ser divertido y voy escribiendo rápido porque tengo todo el tiempo del Mundo para decirte te amo, eres todo lo que necesito, es de noche, en mi pieza donde siempre me siento un poco como un bicho; pero bueno entre tanta historia aparece este chico, que llevaba una camisa descarada cuando lo vi, terrenal a nuestra manera, soñador, diabólico e inocente.
Sentía como un rayo una emoción, tenía la cabeza rapada, el corazón en un loto, los ojos entumecidos, decía que no lloraba, el amor se re resbalaba entre las manos queridas. Bailaba travieso, la vida se le estremecía, quería ser más, quería ser más. Se vuelve frágil, se ve intenso, recorre a su manera el velo, se lo quita, se cubre de negro, se hace grande, tiene el fuego dentro. A penas unos ojos queridos, apenas un corazón bondadoso, lo necesario empezaría también siendo una canción triste. Sales descalzo, poco importa hoy en la Ciudad estamos nosotros, poco importa hoy, en la Ciudad todo es tan pequeño, vamos a jugar un rato.
Ángel, te escribo una carta a ti que eres cálido, rítmico, a veces tímido, a veces tan acogedor, un abraso querido, un hombro donde llorar, unas pocas palabras, sentirse acompañado. Escribiste tanto que se abrió el camino, te dejaron caer firme, cantando es más simple, déjame escucharte, por siempre, hasta que se nos acaben los días y las noches. Quisiera guardar los recuerdos intactos, acompañarte ahora, en este viaje necesario, estar a tú lado, no dejarte, y dejarte. Tú siempre, encontrando ese lugar dónde puedes descubrirte para ser más, y volcarte por entero, sereno y pleno, en el paraíso ideal, al que llamamos presente.
Hoy disfruto los días con claridad, te encuentro, te admiro, te aprecio. Hoy tengo más cuidado, tengo el corazón de fuego. Caer de golpe, sostenerse a duras penas, darlo todo, mirar a la muerte, enfrentarse a un Mundo, no dejarte sólo y dejarte, crecer. Hoy nací nuevo, a tú lado, quiero ser un amigo, o todo lo necesario, hoy puedo, ser más simple, sonreirle a las flores, quemarme un poco, sonreirle a las flores, caerme un poco más, sonreirle a las flores, arrancarlas de vez en cuando.
Oye vamos a jugar un rato, hay algunos lugares que podemos visitar juntos, corramos, corramos, y hagamos un picnic a la luz del Sol que anochezca sin preocuparnos hasta que nos llenemos de luciérnagas, prender una fogata, perdernos en el bosque, escaparnos y otra vez escaparnos. Cantar una canción y bailarla en el bosque, ir a la playa, bañarnos, creernos interesantes, sacudir al Mundo en nuestras mentes, hacerlo real, comer un helado. Vemos una película, esa no ha le visto, veamosla; cocinar algo rico, comer maní con cáscara; fumar unos tabacos y hablar mal de nuestros padres. Reirnos y otra vez reirnos pero de nosotros mismos, de los demás también, actuar como tontos, o como estrellas de rock, saber disfrazarse para cada ocasión, no entender nada, parecer entendidos, reirnos de la gente, reirnos de la gente. Tener la cabeza disparada sin importar y pasar corriendo las calles, cambiarnos de ropa tres veces al día, cortarnos el pelo, sacar a pasear a un perro. Y cuando llovía salir a mojarse, o tomar un tren, acompañarnos, siempre acompañarnos. Pero mientras me lees pensar en ti, como un mantra inacabado por que siempre es un misterio este presente infinito, haberte conocido y pretender conocerte todos los días de nuevo.
Amor, tengo tiempo, tengo tiempo, escribo un haiku o un poema, me vuelvo loco, me vuelvo loco, lo siento, te adoro. Aquí soy todo lo que quiero, o dejar de escribir un tiempo y aprender a hablar. Es un reflejo liviano, es un reflejo bueno, me alegra haberte conocido, me vuelvo a enamorar como un niño, lo disfruto intenso, muy intenso, y es mio. Tengo secretos, muchos secretos.
Dulzura, miel, azúcar, un momento a solas
en silencio.
Oye que lindo, con cariño, un beso tímido. Quizás no, un poco agresivo.
En una casa al fin del Mundo donde vivimos juntos, hoy hay que cantar y dibujar.
miércoles, 30 de octubre de 2019
No nos dijeron la verdad
"Pongo en el Mundo, un hijo extraño, no similar a los seres humanos, sino a los hijos de los ángeles".
Hierofonte
Yo en ti lo aprendí todo, yo en ti pude ver todo; ¿aún no entiendes que en donde me dijiste que nos habíamos equivocado yo sólo veía fulgor de la juventud divina? Quisiera que esta historia continué.
Imploro a los Dioses y a mi destino.
Un abismo invoca a otro abismo.
Quisiera que esta historia continué, ya es demasiado tiempo pareciendo irreal, el tuvo se ha llenado de moscas, la habitación está llena de polvo, amor es una palabra vieja, el tiempo de las mil mariposas ha llegado, el recuerdo prevalece como un bosque en primavera, quisiera ser más en ese recuerdo, llenar mis memorias con miel dulce y que mi espíritu abandone pronto este Mundo que ya no es mio.
No puedo decirte, hablo desde el sentimiento y ya son muchos problemas para mí, no sé siquiera si aquí en este punto algo puedo tener cabida en el espacio entre nosotros. ¿Se te ha olvidado? mucho tiempo entre los mortales, se te ha caído el traje completo. Voy a ser sincera, no me ha quedado nada, tengo zapatos amarillos. No me llama esta vida, no veo suficiente cuando miro a los ojos, estoy cansado; no puedo decirte, no puedo decirte, aquí guardo algo más preciado y ya no me queda nada.
Creo que debo soltarlo y dejar de sentir pena y miedo, y la sangre hirviendo. En algún pasaje abrazo algunos recuerdos cálidos, ¿puedo vivir mirándote tan de cerca? el Sol quema. No pude realmente estar siempre, protegerte y acompañarte de la mejor manera. Me guardo esta vez, para dejar que sane el corazón marchito, quisiera dormir para siempre. Todos ellos llevan las manos atadas, hay un reflejo doloroso, no quisiera continuar, se arrastra, se arrastra, a vuelto a su pieza, la del fondo, la que tiene una ventana pintada. Allí no es nada, allí no es nada; ve al Mundo más claro, el Sol se vuelve inmenso y nosotros somos pequeños, tan pequeños como el polvo acumulado.
Yo quisiera continuar esta historia, escribir toda la noche, vivir en mis memorias, dejarme un tiempo a solas, alimentar a los monstruos, crearme otro Mundo desde cero, vivir de forma impenetrable el secreto, que ni tu ni yo sepamos lo que va a ocurrir, pero guardarme, guardarme para alguna historia más lejana. Prevalecer un tiempo como los árboles, salir al bosque de vez en cuando, trabajar poco, lo necesario, ser una sombra, o un pájaro que vuela rápido.
Sigo aquí, tentando al destino, acompañándonos en esta vida en la que podíamos ir solos. Yo termino este camino, le pongo fin a este camino, los esperaré aquí ya se ha cerrado un mito de fuego, y para el Mundo estas serán historias, grandes promesas, vínculos eternos, misterio inalcanzable, la historia de una vida.
Todo este tiempo he estado escribiendo, te sentí nacer, venías con el traje que siempre había pensado, un Dios pequeño, o tan sólo un ángel. La furia de los Dioses, el padre que era demasiado viejo, el arte encarnado, la verdadera esencia de la cosas, la sinceridad el alma y la fortaleza del espíritu, yo ya no buscaba más porque lo había encontrado, lamento decirte, me quedaré quieto, ya no encuentro forma alguna de escapar. Acumulando sentido, preferiría convertirme en raíces de una casa que aloja al Mundo entero, pero no ha sido suficiente lo que he podido ser en este Mundo, que valoro las flores del camino, que valoro las nubes, el viento que sopla, la Tierra húmeda.
Crece, crece; sigue creciendo, yo habitaré el silencio y aquí buscaré refugio, siempre que escribo es dentro de nosotros mismos. La historia inacabada: un rey, una reina, un castillo y un dragón. Quisiera cambiar este mito que se ha agotado, estar más tiempo en el centro y reposar, salir a tomar aire a un lugar bajo el Mar. Yo vivo inquebrantable, yo existo sin ser visto. Déjame un lugar, aquí donde habitamos el silencio y la habitación vacía, ahora entiendo unas cuantas cosas más, no quiero ser pretensiones, me gustan más los pájaros en mi ventana por las mañanas, o en un sueño donde vivo en el campo. Extraño la dulzura, poder mostrar mi sensibilidad plena, dejar de tener heridas, sentirte libre. Dejar de llorar porque es un desconsuelo, abrazar el amor primordial y sentirse suficiente, convertirse en algo eterno, y ser parte de algo más grande, contigo.
¿Porqué no hablo? Porque me cuesta, hablar de mis sentimientos, porque me cuesta, dejar de ser transparente. Muchas heridas, muchas heridas, camino como un tanque. Yo quería amar, yo quería amar, yo quería amar. Pensé que en la vida podía ser suficiente. Simple puedo vivir callada en un pieza pequeña, cultivar dentro y fuera un paraíso para nosotros, ver a la ciudad palpitante y viva, abrazarla cuando esté llorando y querer un Mundo mejor porque también tú lo habitas. En cualquier lugar ambos vemos al Sol de la misma manera, empiezas el día abriendo los ojos, y te recuestas por las noches cansado, agotando la vida.
Aquí, soy suficiente, sólo aquí existo; conmigo y con todos. En estos tiempos donde parece que todo va a explotar, ¿Porque en este espacio puede ser distinto?
Pensaba que lo habían dejado sólo, pensaban que lo habían abandonado. Tenían furia en los corazones, se hallaban tristes y desconsolados, no hallaban refugio ni hogar en ninguna parte, un abrazo no era suficiente, se paraban y se resbalaban, se acercaba el fin del Mundo, podía reír mientras dormía.
A mi no me leas, perdiendo el tiempo como si no se tratara de algo importante; somos polvo, somos polvo. No dedicaré más tiempo ni palabras fuertes. Es delicado, sigo sin poder entenderte. Estabas siendo divino, tenías la fuerza del destino, te quedaste lejos por un tiempo, no querías ver mi rostro. Una vez más, un tiempo para contar estrellas. Esta casa tiene espíritu, esta casa esta viva, ellos corren por los pasillos, ellos cantan, están siempre viviendolo todo. ¿Porqué lo hallaste necesario? aquí pasando una larga temporada, se olvidan.
Tengo el corazón enorme, la vida plagada de pájaros azules, el cuarto amarillo forjando recuerdos de oro. Niña dulce, mujer escarlata. El origen de las cosas ha revelado algo para ti, la historia se ha revelado, los recuerdos han florecido; el mito encarnado vuelve al Mundo nuevamente, la existencia de lo desconocido, el misterio tiene nombre. Espera, espera; hay algo detrás de la puerta. En aquella muerte llena de sentido a penas, a penas tenías idea. Él era viejo, muy viejo para estás conversaciones. Ya no quería, robarte el corazón.
Imploro a los Dioses y a mi destino.
Un abismo invoca a otro abismo.
Quisiera que esta historia continué, ya es demasiado tiempo pareciendo irreal, el tuvo se ha llenado de moscas, la habitación está llena de polvo, amor es una palabra vieja, el tiempo de las mil mariposas ha llegado, el recuerdo prevalece como un bosque en primavera, quisiera ser más en ese recuerdo, llenar mis memorias con miel dulce y que mi espíritu abandone pronto este Mundo que ya no es mio.
No puedo decirte, hablo desde el sentimiento y ya son muchos problemas para mí, no sé siquiera si aquí en este punto algo puedo tener cabida en el espacio entre nosotros. ¿Se te ha olvidado? mucho tiempo entre los mortales, se te ha caído el traje completo. Voy a ser sincera, no me ha quedado nada, tengo zapatos amarillos. No me llama esta vida, no veo suficiente cuando miro a los ojos, estoy cansado; no puedo decirte, no puedo decirte, aquí guardo algo más preciado y ya no me queda nada.
Creo que debo soltarlo y dejar de sentir pena y miedo, y la sangre hirviendo. En algún pasaje abrazo algunos recuerdos cálidos, ¿puedo vivir mirándote tan de cerca? el Sol quema. No pude realmente estar siempre, protegerte y acompañarte de la mejor manera. Me guardo esta vez, para dejar que sane el corazón marchito, quisiera dormir para siempre. Todos ellos llevan las manos atadas, hay un reflejo doloroso, no quisiera continuar, se arrastra, se arrastra, a vuelto a su pieza, la del fondo, la que tiene una ventana pintada. Allí no es nada, allí no es nada; ve al Mundo más claro, el Sol se vuelve inmenso y nosotros somos pequeños, tan pequeños como el polvo acumulado.
Yo quisiera continuar esta historia, escribir toda la noche, vivir en mis memorias, dejarme un tiempo a solas, alimentar a los monstruos, crearme otro Mundo desde cero, vivir de forma impenetrable el secreto, que ni tu ni yo sepamos lo que va a ocurrir, pero guardarme, guardarme para alguna historia más lejana. Prevalecer un tiempo como los árboles, salir al bosque de vez en cuando, trabajar poco, lo necesario, ser una sombra, o un pájaro que vuela rápido.
Sigo aquí, tentando al destino, acompañándonos en esta vida en la que podíamos ir solos. Yo termino este camino, le pongo fin a este camino, los esperaré aquí ya se ha cerrado un mito de fuego, y para el Mundo estas serán historias, grandes promesas, vínculos eternos, misterio inalcanzable, la historia de una vida.
Todo este tiempo he estado escribiendo, te sentí nacer, venías con el traje que siempre había pensado, un Dios pequeño, o tan sólo un ángel. La furia de los Dioses, el padre que era demasiado viejo, el arte encarnado, la verdadera esencia de la cosas, la sinceridad el alma y la fortaleza del espíritu, yo ya no buscaba más porque lo había encontrado, lamento decirte, me quedaré quieto, ya no encuentro forma alguna de escapar. Acumulando sentido, preferiría convertirme en raíces de una casa que aloja al Mundo entero, pero no ha sido suficiente lo que he podido ser en este Mundo, que valoro las flores del camino, que valoro las nubes, el viento que sopla, la Tierra húmeda.
Crece, crece; sigue creciendo, yo habitaré el silencio y aquí buscaré refugio, siempre que escribo es dentro de nosotros mismos. La historia inacabada: un rey, una reina, un castillo y un dragón. Quisiera cambiar este mito que se ha agotado, estar más tiempo en el centro y reposar, salir a tomar aire a un lugar bajo el Mar. Yo vivo inquebrantable, yo existo sin ser visto. Déjame un lugar, aquí donde habitamos el silencio y la habitación vacía, ahora entiendo unas cuantas cosas más, no quiero ser pretensiones, me gustan más los pájaros en mi ventana por las mañanas, o en un sueño donde vivo en el campo. Extraño la dulzura, poder mostrar mi sensibilidad plena, dejar de tener heridas, sentirte libre. Dejar de llorar porque es un desconsuelo, abrazar el amor primordial y sentirse suficiente, convertirse en algo eterno, y ser parte de algo más grande, contigo.
¿Porqué no hablo? Porque me cuesta, hablar de mis sentimientos, porque me cuesta, dejar de ser transparente. Muchas heridas, muchas heridas, camino como un tanque. Yo quería amar, yo quería amar, yo quería amar. Pensé que en la vida podía ser suficiente. Simple puedo vivir callada en un pieza pequeña, cultivar dentro y fuera un paraíso para nosotros, ver a la ciudad palpitante y viva, abrazarla cuando esté llorando y querer un Mundo mejor porque también tú lo habitas. En cualquier lugar ambos vemos al Sol de la misma manera, empiezas el día abriendo los ojos, y te recuestas por las noches cansado, agotando la vida.
Aquí, soy suficiente, sólo aquí existo; conmigo y con todos. En estos tiempos donde parece que todo va a explotar, ¿Porque en este espacio puede ser distinto?
Pensaba que lo habían dejado sólo, pensaban que lo habían abandonado. Tenían furia en los corazones, se hallaban tristes y desconsolados, no hallaban refugio ni hogar en ninguna parte, un abrazo no era suficiente, se paraban y se resbalaban, se acercaba el fin del Mundo, podía reír mientras dormía.
A mi no me leas, perdiendo el tiempo como si no se tratara de algo importante; somos polvo, somos polvo. No dedicaré más tiempo ni palabras fuertes. Es delicado, sigo sin poder entenderte. Estabas siendo divino, tenías la fuerza del destino, te quedaste lejos por un tiempo, no querías ver mi rostro. Una vez más, un tiempo para contar estrellas. Esta casa tiene espíritu, esta casa esta viva, ellos corren por los pasillos, ellos cantan, están siempre viviendolo todo. ¿Porqué lo hallaste necesario? aquí pasando una larga temporada, se olvidan.
Tengo el corazón enorme, la vida plagada de pájaros azules, el cuarto amarillo forjando recuerdos de oro. Niña dulce, mujer escarlata. El origen de las cosas ha revelado algo para ti, la historia se ha revelado, los recuerdos han florecido; el mito encarnado vuelve al Mundo nuevamente, la existencia de lo desconocido, el misterio tiene nombre. Espera, espera; hay algo detrás de la puerta. En aquella muerte llena de sentido a penas, a penas tenías idea. Él era viejo, muy viejo para estás conversaciones. Ya no quería, robarte el corazón.
martes, 29 de octubre de 2019
Claridad
Ante ti me revelo querido ángel de la noche profunda, miras alto y enaltecido; te espero tranquila porque hemos encontrado un nuevo reposo en tú comprensión luminosa sobre las experiencias hasta este momento. Acabo en el silencio y te acompaño siempre. Cuando tengas algún momento de reposo, en donde ambos logramos el interno absoluto:
¡No tengo casa! ¡No tengo casa! Se me a engrandecido el alma, escribiendo digo las cosas que alguna vez quise pronunciar con cuidado, hoy dijiste que los poetas escribían para hablar mejor, de a poco más pausado; te escribo esta carta con todo lo que no pudimos decirnos, el camino se ha vuelto muy rápido, yo me quedo en los recuerdos:
En alguna promesa te guardo un lugar dónde estás siendo sauce, o flor del campo. Guardabas silencio como encanto, y te parecía que la música era más grata, cualquier canto, sonido dulce. Es necesario sufrir el lamento de alguna forma que parezca parte del destino, te vi callado.
De nosotros una historia a medias, empañadas de verdades, dolida y querida; la más saludable. Aquí con todos, ¿porqué en tú posición te observo tan enaltecido? Hay una medida justa para decir que todo fue necesario, hasta tus pasiones. Me fui hoy, necesitaba irme, pensando sobre todo esto, a veces creo que nos volvemos más reales, quiero dedicar un momento a escribir, ser poeta y ser delicado; ¿Puedo encontrar una forma de comunicarme mejor? acompañando desde adentro construyo en silencio una historia para ti y para mi que parecemos lejanos.
Este tiempo me he inspirado en ti, y creo que la creación tiene que ver con un sentimiento sincero. Nos pienso Dioses, en esta historia donde podemos hacer lo que queramos porque es tan sólo un juego. Me he inspirado en ti amigo inquebrantable, el del alma, el que se me presenta siempre a mi lado, esta vez único, esta vez único. Estoy trabajando en un libro nuevo, si estás tranquilo te puedo contar algo más; no habitamos el mismo lugar hace algún tiempo, nada de lo que nos han contado parece calzar con nuestra historia, la de la Ciudad inalcanzable, la de la vida inalcanzable:
Queriendo encontrar una mirada divina te vi desprendido de todo lo que los demás hallaban necesario, de alguna forma me pongo a escribirte esta carta y sabes que me daré el tiempo necesario para llegar a un punto en que podamos mirarnos plenos, ¿Ves que aquí sí guardamos un paraíso alcanzable? Cuando ves estas cosas te parecen de otro Mundo, yo también las veo: ¡No puedo hablar! ¡No puedo hablar! a veces me han callado, vidente viviendo desconsolado, déjame decirte unas cuantas cosas ciertas antes de que este día pase:
Sé que vivimos con la vista fijada en el Cielo y que lo que buscamos no estará tan cerca como creíamos, pero después de tanto te he encontrado, dónde no eres mio ni tuyo, tan sólo viajeros dentro de un mismo barco. No puedo hablar como acontece en las grandes Ciudades, guardo historias revestidas de color amarillo, todo esto tiene que ver contigo. Esa noche las luciérnagas parecían un sueño, esa noche no necesitamos nada más que a nosotros; yo tenía una brújula en mi bolsillo, tú hallaste el viaje conmovedor y escribiste unas cuantas canciones esa noche.
¿Crees que es necesario todo esto? A veces es lindo, ver a los amigos envejecer, morirse de vez en cuando y volver a levantarse. Unos cuantos perdigones no le hacen daño a nadie, sabes que sigo siendo un espantapájaros en mi habitación vacía, o quizás una gran cucaracha vacía. Le doy rienda suelta, quedo desnudo ya no hay muchas cosas a las que me quiera aferrar, me gusta que me lean, aquí soy más verdad. Puedo una y otra vez, y dejando de ser aquí para ti:
¿Te puedo enviar una carta? Tus padres se han ido lejos, la gran puerta ha empezado a abrirse, un viejo te susurra cosas al oído, un niño te pide que sigas en pie; seguimos estando. Escondemos un secreto, que ni aquí ni allá abra quien encuentre cordura en estas palabras. Sobre aquel mito vivo una vida incauta, es fácil entrar en este Mundo y dejarse llevar; en otra historia en otro cuento, estabas aferrándote, porque hay de bello en ti al escribirte, hay de bello en ti tanto como puedas aprender a ver con claridad; lo siento he pasado tiempo aquí guardado. Veo distinto, trato de mantenerlo, me reflejo mejor cuando le puedo dar alma a la Ciudad desde la habitación interminable, y nosotros nos volvemos a penas lo más pequeño de algo más grande.
La primera vez que nos vimos yo escribía una historia que ahora entiendo mejor, la historia contaba sobre lo que acontecía en el alma. Aquella reflexión que era sobre el poder me parecía dolorosa, cuando dejamos de ser niños, nacimos en el seno de una familia a la que siempre parecíamos luz; querías salir a jugar siempre, pasabas el tiempo dibujando una que otra cosa y te detenías ante la mirada divina de alguno de tus compañeros. Pronto dejamos, pronto dejamos, y sólo algunos nos atrevimos a mirar más allá, el tenía la mirada perdida, el tenía los zapatos rotos de cansancio, aquel que conocía más allá, que todo lo demás. Tenía que decirte que de alguna manera el silencio se vuelve necesario para dejar tiempo, para dejar pausas, para seguir sorprendiéndonos con la magia.
Hoy te quise escribir desde aquí, a ver si llegabas a algún lugar que pudieras llamar hogar, aquí entiendo unas cuantas cosas que me parecen coherentes, la juventud, siempre curándonos, gracias por parecer despreocupado, por darle rienda suelta a esto que llamamos vida, por ocultar una parte de ti que quizás es la más sincera, por permitirte este momento mágico porque haz encontrado anhelos más grandes, en tú destino. Aquí no soy, tan pronto como aparezco me voy, escribir se vuelve doloroso, los viejos tiempos han quedado muy atrás, quienes me enseñaron se cubren con el velo de la verdad, a penas poco tiempo, a penas poco tiempo y ya somos tan sólo un recuerdo. La vida un respiro, la vida un soplo, un día a la vez, tan sólo un día. Hoy te quise escribir.
viernes, 25 de octubre de 2019
Perdón
Perdón, lo siento tanto. No tenía idea de lo fuerte que era estar vivo. Y traje tormentas y llame a la naturaleza entera, pero no tenía idea que iba a costar tanto y te iba a doler de esa manera. Hoy lloro y lloro, y lloro toda la noche para perder un poco más de lo que llamábamos silencio.
Déjame estar, déjame estar, que no voy a molestar.
Acá ya se ha vuelto pesado, el establo está frío siempre.
Déjame estar, déjame estar, que no voy a molestar.
Acá ya se ha vuelto pesado, el establo está frío siempre.
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