Segunda vez, nos volvemos a encontrar y más tranquilos con los días venideros, sembrando discordia como fruto de eterno juego infantil que nos absorbe:
¿Quién cómo Dios?
El trabajo alquímico o la búsqueda de la perfección:
Bajo este supuesto, el fuego Solar, sosteniendo el centro del árbol, arma su envoltura suprema y se devuelve al Mundo como un ser acabado, retoma sus ejércitos y blandiendo la espada con total sutileza, rompe con el hilo devorador del que no es, para forjar una ilusión tan real como merecedora de la vida.
El corazón del árbol es un Sol de oro, habitando este árbol impregnado de nuestra propia esencia:
Yo te imploro, luz dadora eterna e irreemplazable,
la esperanza nacida en ojos sinceros, y el porvenir furioso, jardín inmenso
la fuerza y la protección anuncia un semblante tranquilo, se levanta
la justicia de un árbol sabio que se mantiene incólume.
En estos tiempos se levantará un ángel, nobleza del alma y revestido de azul. Este tiempo será nublado por velos profundos de la angustia, aquellos lloran o se quedan quietos, corren sin saber donde, apresurando el paso para sólo caer. Muchos serán despertados, el polvo de sus rostros se volverá oro, los entendidos resplandecientes brillaran ante la penumbra. La estrellas en el firmamento se mantendrán firmes ante la inmensidad. El conocimiento eterno caerá sobre los hombros, gracia divina, gran cordura, llama viva, incandescente.
Madurando el fruto, la liberación de lo sobrenatural.
jueves, 9 de mayo de 2019
domingo, 5 de mayo de 2019
Respirar
Me acerqué con cuidado, porque no te había oído bien nunca; al Mundo lo veía volcarse y mientras ella avanzaba en el candor de su vida, le habríamos el camino con cantos para que supiera lo que había sembrado sobre nosotros. La reconocí, hablando como hablan los tigres o los lobos. De pronto el presente se volvió inmenso, y pensaba que para mí el Mundo se había parado de Golpe, a plantarme cara como lo haría quien no halla cobijo en vivir.
Ya no se trata de nosotros, el Mundo se ha vestido de oro, lleva las manos desatadas
entre tanta risa y tanto por decir, la vida se ha vuelto poderosa y te acompaña,
tres veces fue necesario avanzar. y siendo tanto no nos podíamos mirar.
Acomodarse en un árbol y esperar al Sol, sus últimos rayos para aliviar el templo
tú que sientes como vivo, y viste al Mundo con ojos serenos, ante todo te escribo, siempre
una carta para recordarte pura, plena, y llena de abismos sin resolver porque te encontré,
y ante mis ojos todo era posible, todo era necesario, hasta quedarse delirando las noches eternas.
Esto si quiero decirte, que siempre vuelvo en el tiempo y viajo y corro para decirte cosas al oído,
y cuando juego, voy en serio, y cuando siento la dicha de vivir, es porque estabas viéndolo todo,
y pude comprobarlo cuando enraíce la mirada muy ondo, muy fuerte sobre lo que llevabas dentro.
La paciencia te la pido siempre, a ti y a todas tus formas, riéndome porque parecía ilusorio que fuera cierto, ante la dificultad de la herida situación. Ahora si alzo vuelo:
A los ángeles lo trato como quiero, los observo de lejos un buen tiempo,
desde la misma altura sin poder volver nos dedicábamos largas horas,
los cabellos frágiles y la desnudez del alma nos proponían tardes cálidas
y a las orillas de un río de plata entre las nubes se respiraba.
Los días eran tan largos como interminables, se nos olvidaba siempre el mensaje
porque nos quedábamos pasmados entre flores y el vaivén luminoso que nos inspiraba,
a la música si que la sentía viva, como olvidar que la llevabas dentro, con el ritmo al viento,
te daré mis alas, para alivianarte la Tierra, te daré el suspiro cada mañana, la nueva vida.
Y sin comprender como los niños se volvían Dioses, las alas brotaron y un Sol dentro
quisieron esperar al invierno cuando la lluvia fuese suficiente para mostrar su amplitud,
cuando la tormenta se lo llevara todo y quedara la divinidad misma encarnada ante ti,
que te quede una marca para siempre en la que guardes tesoros hechos a mano.
La palabras justas son para dártelas en cada momento y eternamente, son para ti, nada más
una manera compleja, más pequeña, más sutil, y el rostro pintado de amarillo,
¡se ha muerto!, ¡se ha muerto!, y aquel cuerpo se ha levantado; el Mundo como voluntad,
la serpiente se ha volteado a mirarme, yo descanso en su regazo tibio, arrastrando la Tierra.
En el vientre el fuego, los brazos levantados, el rostro empapado de verdad;
los ángeles han pedido que se detenga el tiempo, tú sientes como el agua, sana
me cuesta traerlos para que te hablen a ti, distraídos siempre pensando en el cielo,
en la Tierra crecemos, nos aproximamos a una forma de nacer, sin nombre.
Hoy los árboles más viejos comienzan a caminar hacia ti, en la Tierra te observan,
los mil mundos han llegado y siempre ocultando una parte donde te sentías tú,
lo demás era necesario como el fuego que aparece llevándose todo,
algunos nacemos con una piel de menos.
Tú sabes todo lo necesario para hacer en el Mundo estallar la más grata historia, de bosques profundos, de castillos derrumbados y el Sol callendo lento desde el cielo, la Luna mirando cautelosa y las estrellas cada una riendo tan fuerte que la noche te emocionaba hasta volverte uno con todo. También pudiste hablar con tú propia historia, esto se lo contaste al Mar cuando corrías por las orillas descalza, cantando como niña; las historias desde afuera del jardín donde jugábamos no se podían escuchar bien, sino muy lejos de su centro luminoso, porque no se acordaban nunca, de quienes fueron al bosque y se perdieron entre árboles inmensos, las viejecillas también me miraban cómplices, algunas lo recordaban todo. No me reconozco sino contigo.
Ya no se trata de nosotros, el Mundo se ha vestido de oro, lleva las manos desatadas
entre tanta risa y tanto por decir, la vida se ha vuelto poderosa y te acompaña,
tres veces fue necesario avanzar. y siendo tanto no nos podíamos mirar.
Acomodarse en un árbol y esperar al Sol, sus últimos rayos para aliviar el templo
tú que sientes como vivo, y viste al Mundo con ojos serenos, ante todo te escribo, siempre
una carta para recordarte pura, plena, y llena de abismos sin resolver porque te encontré,
y ante mis ojos todo era posible, todo era necesario, hasta quedarse delirando las noches eternas.
Esto si quiero decirte, que siempre vuelvo en el tiempo y viajo y corro para decirte cosas al oído,
y cuando juego, voy en serio, y cuando siento la dicha de vivir, es porque estabas viéndolo todo,
y pude comprobarlo cuando enraíce la mirada muy ondo, muy fuerte sobre lo que llevabas dentro.
La paciencia te la pido siempre, a ti y a todas tus formas, riéndome porque parecía ilusorio que fuera cierto, ante la dificultad de la herida situación. Ahora si alzo vuelo:
A los ángeles lo trato como quiero, los observo de lejos un buen tiempo,
desde la misma altura sin poder volver nos dedicábamos largas horas,
los cabellos frágiles y la desnudez del alma nos proponían tardes cálidas
y a las orillas de un río de plata entre las nubes se respiraba.
Los días eran tan largos como interminables, se nos olvidaba siempre el mensaje
porque nos quedábamos pasmados entre flores y el vaivén luminoso que nos inspiraba,
a la música si que la sentía viva, como olvidar que la llevabas dentro, con el ritmo al viento,
te daré mis alas, para alivianarte la Tierra, te daré el suspiro cada mañana, la nueva vida.
Y sin comprender como los niños se volvían Dioses, las alas brotaron y un Sol dentro
quisieron esperar al invierno cuando la lluvia fuese suficiente para mostrar su amplitud,
cuando la tormenta se lo llevara todo y quedara la divinidad misma encarnada ante ti,
que te quede una marca para siempre en la que guardes tesoros hechos a mano.
La palabras justas son para dártelas en cada momento y eternamente, son para ti, nada más
una manera compleja, más pequeña, más sutil, y el rostro pintado de amarillo,
¡se ha muerto!, ¡se ha muerto!, y aquel cuerpo se ha levantado; el Mundo como voluntad,
la serpiente se ha volteado a mirarme, yo descanso en su regazo tibio, arrastrando la Tierra.
En el vientre el fuego, los brazos levantados, el rostro empapado de verdad;
los ángeles han pedido que se detenga el tiempo, tú sientes como el agua, sana
me cuesta traerlos para que te hablen a ti, distraídos siempre pensando en el cielo,
en la Tierra crecemos, nos aproximamos a una forma de nacer, sin nombre.
Hoy los árboles más viejos comienzan a caminar hacia ti, en la Tierra te observan,
los mil mundos han llegado y siempre ocultando una parte donde te sentías tú,
lo demás era necesario como el fuego que aparece llevándose todo,
algunos nacemos con una piel de menos.
Tú sabes todo lo necesario para hacer en el Mundo estallar la más grata historia, de bosques profundos, de castillos derrumbados y el Sol callendo lento desde el cielo, la Luna mirando cautelosa y las estrellas cada una riendo tan fuerte que la noche te emocionaba hasta volverte uno con todo. También pudiste hablar con tú propia historia, esto se lo contaste al Mar cuando corrías por las orillas descalza, cantando como niña; las historias desde afuera del jardín donde jugábamos no se podían escuchar bien, sino muy lejos de su centro luminoso, porque no se acordaban nunca, de quienes fueron al bosque y se perdieron entre árboles inmensos, las viejecillas también me miraban cómplices, algunas lo recordaban todo. No me reconozco sino contigo.
jueves, 2 de mayo de 2019
El amanecer Tardío
Los Ángeles nunca habían bajado por tanto tiempo, se le olvido aquello importante sobre el tiempo más débil, aquella era una época al borde de lo que ya no era necesario. Cayendo sin prisa, miro suavemente todo el panorama; ahora se disponía a callar un poco, dejarlo pasar, y dejar la magia brotar espontáneamente:
Dejaron de hablar y la locura vivió su tiempo de retraimiento, ciego la muerte plena
lo miró a la cara; lloraba exponiéndose cuando el invierno tocaba fondo,
había un árbol, porque había sido demasiado, ella miro el lago volviendo de a poco.
Es hora de los pájaros, esos seres extraños sacados del paraíso para recordarnos,
aquel vuela sólo, y alto siempre, mirando al Cielo, extrañando poco,
ese presente enriquecido, podemos dejarnos de lado un poco para mirar claramente,
no quisimos dejarlos caer, nos impactaron siempre, sus alas y movimientos genuinos.
Ya no lo escondas, duele querer parecer otro si no te hallaste tan cómodo en la inmensidad
por favor te imploro, que el tiempo se va cayendo a pedazos, has construido al Sol con tus manos
acaso no recuerdas las mil veces que viniste a verme, con tu traje de seda y bordados de plata,
nos reflejábamos ineludiblemente, la habitación se iluminaba y eramos felices.
Ahora veo posible desde el cielo, que los sueños se junten con aquello que vivimos,
en aquel Mundo sólo podías contemplar, retírate con silencio ingenuo, el alma pura
nos volvíamos viejos sintiendo que nacimos demasiado pronto, el Ángel roto
las flores comienzan a brotar, girando brillan enaltecidas con los rayos del Sol.
Aunque no quieras hablar te habito con paciencia infinita, aunque quieras esconderte para mi siempre, yo tendré un lugar para ti sembrado con el espíritu de los tiempos, en este punto, la gran prueba y la grandes puertas se abren para ti para probarte un poco más, dulce, necesaria para el Cielo y los árboles del camino; no te rías tan rápido y no tengas pretensiones. Ellos escribieron tanto del Amor que desde lejos veían el Mar inmenso, te arrojaste sintiendo todo, aquel Mundo separado entre fuego y cenizas. Sentir a veces, la amplitud completa del espectro encantado entre espíritu y alma, los seres encendidos, el amor absoluto.
Mañana más clara te volveré a escribir mil poemas encantados, me habitaré de verdad, el cuerpo necesario en esta Tierra de preguntas infinitas; en la montaña resguardados he dejado unos amigos que leen las escrituras sagradas y guardan aquello necesario para un mañana, sin prisa pero sin pausa te pienso y te siento, habitándote cada día con más agudeza, una águila me enseña a volar.
Permiteme escribirte, no te duermas demasiado pronto.
domingo, 17 de marzo de 2019
Resurrección
Reposas, te calmas, la Marea agita suavemente este día para que tiembles menos, y quieras aparecer sin prisa; puedes volver a recobrar la Magia nueva cuando haz llegado muy vieja, sabio fruto del árbol y el ángel caído que han buscado hace mucho tiempo:
Entre mis sueños, distinguido demasiadas veces y encarnándolo, volvía siendo niño, y se daba cuenta de su propio valor mágico, dónde los objetos cobraban vida, y el Mundo entero se encendía en miradas cómplices. A veces parecía real, a veces se quedaba mirando sólo desde lo alto, en la cumbre parecía oscuro, y decía mil veces la historia más apetecible:
Quería venir por ti, te busque lejana y ajena a este Mundo Simple como el agua,
siempre estuviste tan ocupada en los asuntos banales, que te vi y sonreía perplejo y te admiraba;
la naturaleza cuando era tuya parecía distinta, te esforzaste inhumanamente, lo hallaste necesario,
hasta perdonaste, y con disculpas sinceras recobrabas todo el valor de las cosas, tú sabes algo mágico.
Has pedido ya, "La asunción de la forma divina", venimos desde lo alto a llevarte con nosotros,
has podido ver el Tiempo detenerse mil veces, te has arrojado noblemente, quieres nacer,
por tanto, el Mago asume su forma de Dios, y replica; el renacimiento de la Muerte,
en las Habas los espíritus de los niños habitan, las semillas florecen, en los corazones.
¿Qué te queda a ti que eres Divino, qué te queda al final del camino despierto? atiende
tú alma es el centro, vuélvete hacia adentro, silencio cósmico, iracundo movimiento
Dionisio te ve a los ojos humanos, y tú individualidad se vuelca eterna, Maestra
el abismo de la disolución, el Mundo en ti resiste, te acoges, te vuelves inmensa.
Aquí declaro y vuelvo a través de las emociones llevadas al extremo, arrodillados ante ustedes,
incómodos y perseguidos nuestros rostros se parecen:
"Juro, por aquel que ha separado la Tierra y el Cielo, la Luz y la Oscuridad, lo Húmedo y lo Seco, que guardaré y custodiaré los sagrados misterios".
Y padecí nuevamente ante la Gran puerta sagrada con este juramente en mis manos, y lloré,
la oscuridad como entendimiento derrama lágrimas de plata, y el Mar y el Cielo se juntan
y a ti, Luz consciente equilibrada, te habito y te llamo, el niño de fuego se ha creado de negro y lleva el rostro pintado, quiere salir iluminado, lo abrazas, te pesa.
Sacrificando una parte, el cambio ha venido siempre a reconfortarte, los Magos tienen algo que decir hoy, no me he quedado tanto tiempo nunca, la razón es muy simple para creer, sentimos demasiado
los antiguos olvidados y el instinto de supervivencia ha recobrado fuerza ahora,
los hombres que crean a los Dioses y se independizan, van encontrando otros parecidos, te veo.
A veces nos ayudamos, el signo agradable de la comunión, a pesar del espíritu inestables nos miramos, ella no era un ideal, verdaderamente esto sucede sólo en la superficie, lo real deslumbra
para mí la esperanza es el sueño de una humanidad, mi experiencia es que cada uno vive intenso,
me parece a mí que vamos hacia la misma dirección, ¿No quisiste cerrar tus ojos sobre el caos?
Me viniste a buscar, abismo del árbol de la vida y te recibo mirando alto, siempre coincidiendo.
Los Magos tienen un tesoro, estudian y aprenden sus ancestros y tradiciones, son los buscadores de sabiduría, el Gran arte reuniendo las experiencias de toda la comunidad.
¿Cómo podemos volver a nuestros tiempos, más simples, más niños, más inocentes; y sentirnos completos?
La primera parte de un Mundo lejano que queremos que llegue hasta nosotros y nos inunde por completo, te llamo, te pido, te quiero para siempre, Ángel de mirada perdida que vienes a buscar respuestas llevándote todo lo oscuro en tus alas veladas por ser caído. Te sostengo cada vez más fuerte, y ya no te temo; te abrazo divino niño.
Entre mis sueños, distinguido demasiadas veces y encarnándolo, volvía siendo niño, y se daba cuenta de su propio valor mágico, dónde los objetos cobraban vida, y el Mundo entero se encendía en miradas cómplices. A veces parecía real, a veces se quedaba mirando sólo desde lo alto, en la cumbre parecía oscuro, y decía mil veces la historia más apetecible:
Quería venir por ti, te busque lejana y ajena a este Mundo Simple como el agua,
siempre estuviste tan ocupada en los asuntos banales, que te vi y sonreía perplejo y te admiraba;
la naturaleza cuando era tuya parecía distinta, te esforzaste inhumanamente, lo hallaste necesario,
hasta perdonaste, y con disculpas sinceras recobrabas todo el valor de las cosas, tú sabes algo mágico.
Has pedido ya, "La asunción de la forma divina", venimos desde lo alto a llevarte con nosotros,
has podido ver el Tiempo detenerse mil veces, te has arrojado noblemente, quieres nacer,
por tanto, el Mago asume su forma de Dios, y replica; el renacimiento de la Muerte,
en las Habas los espíritus de los niños habitan, las semillas florecen, en los corazones.
¿Qué te queda a ti que eres Divino, qué te queda al final del camino despierto? atiende
tú alma es el centro, vuélvete hacia adentro, silencio cósmico, iracundo movimiento
Dionisio te ve a los ojos humanos, y tú individualidad se vuelca eterna, Maestra
el abismo de la disolución, el Mundo en ti resiste, te acoges, te vuelves inmensa.
Aquí declaro y vuelvo a través de las emociones llevadas al extremo, arrodillados ante ustedes,
incómodos y perseguidos nuestros rostros se parecen:
"Juro, por aquel que ha separado la Tierra y el Cielo, la Luz y la Oscuridad, lo Húmedo y lo Seco, que guardaré y custodiaré los sagrados misterios".
Y padecí nuevamente ante la Gran puerta sagrada con este juramente en mis manos, y lloré,
la oscuridad como entendimiento derrama lágrimas de plata, y el Mar y el Cielo se juntan
y a ti, Luz consciente equilibrada, te habito y te llamo, el niño de fuego se ha creado de negro y lleva el rostro pintado, quiere salir iluminado, lo abrazas, te pesa.
Sacrificando una parte, el cambio ha venido siempre a reconfortarte, los Magos tienen algo que decir hoy, no me he quedado tanto tiempo nunca, la razón es muy simple para creer, sentimos demasiado
los antiguos olvidados y el instinto de supervivencia ha recobrado fuerza ahora,
los hombres que crean a los Dioses y se independizan, van encontrando otros parecidos, te veo.
A veces nos ayudamos, el signo agradable de la comunión, a pesar del espíritu inestables nos miramos, ella no era un ideal, verdaderamente esto sucede sólo en la superficie, lo real deslumbra
para mí la esperanza es el sueño de una humanidad, mi experiencia es que cada uno vive intenso,
me parece a mí que vamos hacia la misma dirección, ¿No quisiste cerrar tus ojos sobre el caos?
Me viniste a buscar, abismo del árbol de la vida y te recibo mirando alto, siempre coincidiendo.
Los Magos tienen un tesoro, estudian y aprenden sus ancestros y tradiciones, son los buscadores de sabiduría, el Gran arte reuniendo las experiencias de toda la comunidad.
¿Cómo podemos volver a nuestros tiempos, más simples, más niños, más inocentes; y sentirnos completos?
La primera parte de un Mundo lejano que queremos que llegue hasta nosotros y nos inunde por completo, te llamo, te pido, te quiero para siempre, Ángel de mirada perdida que vienes a buscar respuestas llevándote todo lo oscuro en tus alas veladas por ser caído. Te sostengo cada vez más fuerte, y ya no te temo; te abrazo divino niño.
lunes, 25 de febrero de 2019
31
La he visto levantarse nueve veces. No la dejaron caer, a ellos se le volvían entrañas las palabras cuando sabía demasiado acerca de frío y el Sol.
Suave carencia, calló la última gota y apareció. La han creado nuevamente sobre el paradigma de la ilusión, en aquella época de nobles corduras; entre selva y edificios flotantes, la carretera eterna y la velocidad apremiante. ¿Quién podría resistir a la Bestia?
En un sueño veía todo, el camino de oro. De todas formas el advenimiento daría frutos, al Mundo lo veo como quiero verlo. El niño ha vuelto, de cenizas y degollado, aunque en pie mirando fijo a un punto alto. Tiene en sus manos la historia, y ahora habla en una lengua extraña, para decirle algunas palabras de lo que piensa:
Se me ha derramado demasiado el carácter , parecemos incautos
Ahora no te llama a ti, encarna la posición exacta, el loto gira eternamente
¡Ven ahora y ven de manera definitiva! Espigas del silencio
Hace tiempo el Sol intenso quemaba la piel viva, ante la mañana tibia, corazones llenos
Aunque viva en el corazón del Sol, el Imperio iracundo, despertaremos fríos, y calmos
él sabía demasiado y era viejo, aún su niño no estaba preparado; llegaba nuevamente a aprender.
Habitando una Tierra desconocida, hallamos tú camino, llorando, oscuros
el misterio del desconcierto, Dios ante la gran persecución ¡Nadie puede leerla!
el Dragón ha caído desde los Cielo y aún es muy poderoso, ven a mi encuentro
insurrección violenta, nuestra batalla interior y el origen de la iluminación.
Note un tono extraño en tu voz esta vez, me acerque diciendo un poco más de lo necesario, ahora podemos conversar nuevamente; esperando una vida entera. Aun quisiste pensar que ellos sabían acerca de los relatos contados en otros tiempos y que volvían una y otra vez, sin acabar. Ambos lo sabíamos y tú bien; ahora que más clara escribes ante mis plegarias sobre la verdad, te dejo sola, habitando este nicho cercano a lo más real. No te propongas pensar demasiado, sino que simplemente estamos preparados. Sabes una cosas, y siempre es así; he ganado un recipiente de oro en el que bebo el agua más dulce. Aquel camino que ya está viejo pero brilla, te das vuelta desprevenido siempre, un puñado de verdades que te diré antes de irme: Voluntad.
Suave carencia, calló la última gota y apareció. La han creado nuevamente sobre el paradigma de la ilusión, en aquella época de nobles corduras; entre selva y edificios flotantes, la carretera eterna y la velocidad apremiante. ¿Quién podría resistir a la Bestia?
En un sueño veía todo, el camino de oro. De todas formas el advenimiento daría frutos, al Mundo lo veo como quiero verlo. El niño ha vuelto, de cenizas y degollado, aunque en pie mirando fijo a un punto alto. Tiene en sus manos la historia, y ahora habla en una lengua extraña, para decirle algunas palabras de lo que piensa:
Se me ha derramado demasiado el carácter , parecemos incautos
Ahora no te llama a ti, encarna la posición exacta, el loto gira eternamente
¡Ven ahora y ven de manera definitiva! Espigas del silencio
Hace tiempo el Sol intenso quemaba la piel viva, ante la mañana tibia, corazones llenos
Aunque viva en el corazón del Sol, el Imperio iracundo, despertaremos fríos, y calmos
él sabía demasiado y era viejo, aún su niño no estaba preparado; llegaba nuevamente a aprender.
Habitando una Tierra desconocida, hallamos tú camino, llorando, oscuros
el misterio del desconcierto, Dios ante la gran persecución ¡Nadie puede leerla!
el Dragón ha caído desde los Cielo y aún es muy poderoso, ven a mi encuentro
insurrección violenta, nuestra batalla interior y el origen de la iluminación.
Note un tono extraño en tu voz esta vez, me acerque diciendo un poco más de lo necesario, ahora podemos conversar nuevamente; esperando una vida entera. Aun quisiste pensar que ellos sabían acerca de los relatos contados en otros tiempos y que volvían una y otra vez, sin acabar. Ambos lo sabíamos y tú bien; ahora que más clara escribes ante mis plegarias sobre la verdad, te dejo sola, habitando este nicho cercano a lo más real. No te propongas pensar demasiado, sino que simplemente estamos preparados. Sabes una cosas, y siempre es así; he ganado un recipiente de oro en el que bebo el agua más dulce. Aquel camino que ya está viejo pero brilla, te das vuelta desprevenido siempre, un puñado de verdades que te diré antes de irme: Voluntad.
viernes, 22 de febrero de 2019
El hombre camina solitario
Nuevamente, los Maestros se reúnen, su discurso es diferente;
volvieron más viejos para ser puros:
El bosque toma un verde intenso y el Mar es el cuerpo,
Voluntad es el Sol; ha nacido una nueva sombra
los días del mañana añejos corren más veloz ahora; pálido ser
encarnando un espíritu colérico.
Vínculo místico,
alquimia incandescente,
alquimia incandescente,
brotaste de mí,
agua primordial,
agua primordial,
unido al Sol,
ilumina,
ilumina,
tus ojos de sombras,
tranquilo.
tranquilo.
Encarnaste la paz, luz del Alma,
y te vi nacer entre las sombras,
nosotros siempre.
nosotros siempre.
Desde muy lejos, el rito de fuego,
el último ha nacido.
La pureza de las palabras albergan sabias promesas,
él que ha nacido antes lleva un mensaje sagrado en su pecho,
lágrimas de plata bañan su rostro, se ha preparado un mito,
padre del conocimiento, Sol.
Alberga una llama viva en tú interior. niño místico
creciste para ver el final, los últimos días han llegado,
camino de oro, Amor es la palabra del día.
. Despierta imagino el cuarto inmenso dónde me encuentro en todas partes, y un gran círculo llena todo el espacio. Se da cuenta que habiéndose conocido demasiadas veces se hallaba completa.
viernes, 4 de enero de 2019
Plenitud a mitad del Camino
Ha nacido la nueva Diosa real para reconfortar a la que vive dentro,
por fin Amar es una palabra poderosa, y el jardín se enciende en plenitud de cantos y caricias.
Hoy voy tras los niños dorados como el Sol, hoy escribo parada ante el gran abismo para hablar del Amor, el que engrandece con sabiduría, cuando al final del camino, cuando ya hemos llorado demasiadas veces, un abrazo es el eter.
Volved los corazones luminosos, te encuentro grata y plena,
mujer enaltecida que con tus suaves cantos abrazas al jardín entero,
y hoy sabes que con poco puedes sanar a un Mundo.
Quiérete como a los pájaros, libres y simples, y en el bosque encuentrate nuevamente,
yo recogo flores y las admiro, entendiendo más sobre la necesidad que cabemos,
y en el atardecer sonríes, a la orilla de un río, junto al viejo y el sauce.
A la vuelta del camino vive ella, tentando al destino, y amando lo tierno
las flores posadas en su cabello son estrellas, y su piel iluminada te encuentra suave,
ayer veía pétalos en tus labios, decorosos, cálidos; hoy los toma con cuidado y reposo.
La Gran madre, la doncella, la anciana; el Maestro de los Maestros, este hombre convertido,
halla en su lugar un abismo interminable que todo lo domina, el amor, vínculo primordial,
lo que permanece inmutable, en el bosque volvemos a nosotros, querido Mundo.
por fin Amar es una palabra poderosa, y el jardín se enciende en plenitud de cantos y caricias.
Hoy voy tras los niños dorados como el Sol, hoy escribo parada ante el gran abismo para hablar del Amor, el que engrandece con sabiduría, cuando al final del camino, cuando ya hemos llorado demasiadas veces, un abrazo es el eter.
Volved los corazones luminosos, te encuentro grata y plena,
mujer enaltecida que con tus suaves cantos abrazas al jardín entero,
y hoy sabes que con poco puedes sanar a un Mundo.
Quiérete como a los pájaros, libres y simples, y en el bosque encuentrate nuevamente,
yo recogo flores y las admiro, entendiendo más sobre la necesidad que cabemos,
y en el atardecer sonríes, a la orilla de un río, junto al viejo y el sauce.
A la vuelta del camino vive ella, tentando al destino, y amando lo tierno
las flores posadas en su cabello son estrellas, y su piel iluminada te encuentra suave,
ayer veía pétalos en tus labios, decorosos, cálidos; hoy los toma con cuidado y reposo.
La Gran madre, la doncella, la anciana; el Maestro de los Maestros, este hombre convertido,
halla en su lugar un abismo interminable que todo lo domina, el amor, vínculo primordial,
lo que permanece inmutable, en el bosque volvemos a nosotros, querido Mundo.
A ti te escribo ahora, anciano en las profundidades del bosque, que habitas quieto, sereno, totalmente lleno de ti. Te pido que veas el gran Sol que he creado para ti, y que ante los ojos humanos, habites tiernamente en el nuevo amanecer, el verdadero, que se inunda dentro para recibirnos nuevamente como absolutos.
Te vi crecer, te hallé un camino, sembré los necesario para darte el aire y la pureza, lo demás vino como fruto prohibido, haciendo necesario cada caída, para convertir la sal en lirios.
La visión del corazón es honesta, y escribo para ti, que me hallas sabia, y te espero cada día y cada noche con ansias, a la que escribe, a la que es poeta. No decaigas cuando con Amor te levanto y los niños te esperan, ellos solían esconder sus rostros y hoy te miran agradecidos y llenos.
Yo soy vibración, yo soy verdad, en mi la liberación se haya inmensa, la intensidad de la vida se vuelca poderosa, yo encuentro lo necesario, yo te sano, y en un cálido abrazo recogo una parte de ti, para mostrártela hermosa; y viviendo en tu abismo lo encontraste puro, y mirándote dentro te reconforté.
Hoy te escribo con total amor y libertad, hallo tus ojos enormes y despiertos y me llena de gracia y vitalidad afrodisíaca. La hija del Sol que vio la luz muy temprano, que no tiene comienzo ni fin, te encuentra y con dulzura acoge tus manos y pies de encanto. Impregnando de mi sustancia a la existencia completa yo hallo la respuesta para tus ojos y tus labios, para tus oídos canto y recogo una flor que es real, llamada oro.
Tú eres la luz de la verdad, como un ave del paraíso te alzas ante el Mundo. Prefieres la hierva que brota en la mañana, pura, y las hojas verdes junto a las flores del camino. Ellos tuvieron miedo, en el jardín más brillantes los pusiste a cada uno, dando un poco, dando todo; y de a uno florecieron, siendo el sentido de todo lo creado.
Diosa renace, haciendo sobre ti, el Mundo entero.
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